La adecuación a los nuevos tiempos hace necesario actualizar la
ordenación de la artesanía de Castilla y León.
En este sentido el decreto que se aprueba incorpora un sistema de reconocimiento de la actividad artesana en sus distintas manifestaciones adaptado a un procedimiento administrativo ágil y que permite garantizar que el producto artesano de Castilla y León es singular y de calidad. Todo ello ha llevado a una modificación de las definiciones y de los procedimientos.
Vigente
Autonómico
Bocyl nº 206 de 25 de octubre de 2006