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Agenda para la Población de Castilla y León

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Presentación de la propuesta de la Agenda para la población de Castilla y León

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Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

Intervención del Presidente de la Junta de Castilla y León ante el Pleno de las Cortes, el día 16 de febrero de 2010, para presentar la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León 2010-2020

Señor Presidente, Señoras y Señores Procuradores:

Comparezco ante estas Cortes para presentar y proponer las líneas fundamentales del proyecto de la "Agenda para la Población". La Junta quiere comenzar a trabajar mañana mismo sobre él con los Grupos Parlamentarios, Agentes Sociales y Económicos, y colectivos directamente interesados, en busca de un amplio acuerdo político y social, con el propósito de aprobarlo formalmente en el primer Consejo de Gobierno del próximo mes de abril.

Se trata de una verdadera "Agenda" en la que, a partir  de  un  diagnóstico  de  la  evolución  y  la situación actual de la población en la Comunidad, se establece un marco de objetivos generales y específicos para su crecimiento; se articula en torno a ellos un conjunto de 108 actuaciones: proyectos de ley, planes, programas y medidas concretas; se incluyen previsiones para su financiación; y se fija un calendario para su ejecución, y un procedimiento para su seguimiento y supervisión a través de los indicadores objetivos de las estadísticas oficiales.

Y el tercero,   que, según los últimos datos de Eurostat, ordenadas las 292 regiones de la Unión Europea en función de la variación neta de su población entre 2003 y 2007, Castilla y León ocupa la   posición   137,   con   un   índice   positivo   de crecimiento de 3,5 puntos, habiendo subido más de cien puestos en esta clasificación si la comparamos con la de tan sólo hace diez años.

Estos datos son objetivamente ciertos. Marcan en  estos  últimos  años  una  tendencia  positiva  y distinta a la que veníamos sufriendo desde hace sesenta años, en la que sin duda ha tenido mucho que ver un escenario de crecimiento de la economía y el empleo que desgraciadamente se ha roto en los dos últimos años, pero que todos confiamos en recuperar más pronto que tarde.

Se trata de una "Agenda para la Población" porque, por un lado, quiere centrarse en objetivos y acciones específicamente dirigidas a los colectivos sociales  que son claves  para  una mayor vitalidad demográfica: jóvenes, familias, inmigrantes y emigrantes, y porque también quiere, por otro lado, ofrecer una visión en positivo que incida en esos factores  más  dinámicos  y  en  la  percepción  de Castilla y León como un lugar atractivo para vivir.

De esta manera, la Agenda que proponemos modifica el enfoque y la metodología de la anterior "Estrategia de Lucha contra la Despoblación", que ha sido sin duda un instrumento valioso sobre el que fuimos capaces  de  lograr un importante  consenso político  y social,  y cuyo desarrollo  ha  coincidido además en estos años con algunos significativos cambios demográficos en la Comunidad, que quiero concretar en los siguientes tres datos esenciales:

El primero, que entre el 1 de enero de 2000 y el 1 de enero de 2009 la población total de Castilla y León ha crecido en 84.403 habitantes (de 2.479.118 a 2.563.521, según padrón municipal).

El segundo, que los factores de este aumento han  sido  la  llegada  de  inmigrantes,  que  ya  eran 167.641 a  1  de  enero  de  2009,  y  el  crecimiento cercano al 22% en el número anual de nacimientos, que han pasado de ser 17.579 en 2001 a 21.391 en 2008, esto es casi 4.000 nacimientos anuales más.

 

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

Señalan que Castilla y León no es una isla en esta cuestión, sino que se enfrenta a retos que son comunes a la mayoría de los territorios y regiones de la Unión Europea, lo que le permite  aprender de los más dinámicos, pero también demostrar una mayor capacidad que otros para superar esos problemas.

Desconocer todo  esto  sería  un  grave  error  si queremos afrontar con rigor los retos del futuro de nuestra población. Como también sería un gravísimo error creer  que todo está  hecho, que esas  nuevas tendencias ya están consolidadas, o que detrás de ellas no subsisten problemas y desequilibrios.

Muy lejos de cualquier conformismo o visión alegre y confiada, los datos expuestos nos plantean la realidad de un nuevo escenario demográfico sobre el que reiterar el carácter vital y estratégico que las políticas  de  población  tienen  para  el  futuro  de Castilla y León.

Y nos ofrecen la oportunidad de reorientar y dar un nuevo impulso a esas políticas para consolidar aquellas tendencias, y favorecer un crecimiento demográfico más vigoroso, equilibrado y sostenido en el tiempo. Y este es el principal objetivo para el que se propone la "Agenda para la Población".

Somos conscientes de que esta Agenda se propone y se va a desarrollar en un contexto social muy sensibilizado por el tema de nuestra población, con una serie de percepciones, de opiniones, de puntos de vista, y de sensaciones muy arraigadas.

Más que de "población" seguimos hablando de "despoblación", calificándola como el primer problema de la Comunidad. Y lo seguimos haciendo incluso en una década en la que el balance es de crecimiento por primera vez en mucho tiempo, y en un momento en el que la crisis económica y el desempleo son sin duda nuestros problemas más graves. Lo vemos casi como una especie de "hecho diferencial" exclusivo, cuando otros muchos territorios de España y de Europa también se enfrentan a este debate.

Creo firmemente que Castilla y León debe asumir todas las cuestiones relacionadas con su población como un objetivo político de Comunidad, de primer orden, prioritario por implicar importantes consecuencias humanas, sociales y económicas. Pero también considero que lo tiene que hacer sin complejos. Atendiendo a sus propias características y necesidades. Sin ideas preconcebidas, sino partiendo de la realidad. De los datos objetivos que nos  muestren  cual  es  hoy,  y  no  hace  treinta  o cuarenta años, la situación real de nuestra población, y a qué causas obedece.

En este sentido, hay que reconocer que, no obstante el crecimiento poblacional de esta década, y el hecho cierto de no encontrarse entre las regiones europeas con menor vitalidad demográfica, nuestra Comunidad presenta un menor dinamismo demográfico  en   comparación   con  la   media   de España en este mismo tiempo. Lo que nos obliga a identificar las razones que lo puedan explicar.

Desde luego están nuestras condiciones sociodemográficas de partida.  No podemos olvidar que, en la segunda mitad del siglo XX, Castilla y León sufrió una auténtica sangría migratoria, especialmente intensa en los años 60 y 70. Desde 1950   hasta   su   constitución   como   Comunidad Autónoma en 1983, Castilla y León perdió cerca de 300.000 habitantes, sobre todo en los estratos más jóvenes,  lo  que  nos  llevó  a  comenzar  nuestra andadura autonómica con una elevada proporción de personas mayores. Junto a ello, y como resultado de procesos de  poblamiento  mucho más  antiguos, la presencia de pequeños municipios en nuestra Comunidad no tiene parangón en el resto de España. Ambos  aspectos,  envejecimiento  y  ruralidad,  han sido y son importantes condicionantes para nuestro dinamismo demográfico.

Junto a lo anterior, debe tenerse también en cuenta que la evolución demográfica reciente de muchas otras regiones españolas ha sido estos años especialmente intensa, y hasta excepcional en el contexto de la Unión Europea, debido a la masiva llegada de inmigrantes extranjeros.

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

Éste es, desde luego, el fenómeno que más está influyendo en Europa, y especialmente en España, en la evolución reciente de la población. Baste recordar aquí que la incidencia de la inmigración en el crecimiento demográfico español se eleva al 85% en estos últimos años.

Ahora bien, esta inmigración extranjera no se ha distribuido de forma homogénea en el territorio, sino que se ha concentrado preferentemente en   algunas regiones, sobre todo en las del arco mediterráneo y en Madrid.

Por ello, con un peso medio de los extranjeros en  la  población  nacional  en  torno  al  12%,  nos encontramos con Comunidades por encima del 15% (Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y Murcia), mientras que otras están en torno al 6% (Castilla y León y Cantabria) o incluso por debajo del 4% (Extremadura y Galicia).

Esta concentración territorial de la inmigración, junto a unas condiciones sociodemográficas de partida objetivamente difíciles, ayudan a situar en sus justos términos la evolución de la población en Castilla y León incluso en unos años de crecimiento, y   sirven   para   explicar,   de   algún   modo,   esa percepción general no muy positiva que nuestra sociedad tiene sobre nuestra evolución demográfica.

Todos estos datos nos deberían animar a introducir algunas precisiones, que son esenciales, en  el  actual  debate  sobre nuestra  población, para delimitar bien algunos de sus conceptos más usuales: saldo   poblacional,   envejecimiento,   despoblación rural y movilidad de jóvenes, y centrar así mejor nuestras futuras actuaciones.

Así, en primer lugar, y como antes apunté, cuando se habla del SALDO DE NUESTRA POBLACIÓN se  conecta    inmediatamente  con  el concepto de "despoblación", que significa pérdida neta de habitantes, por lo que hay que decir que esta idea, por arraigada que esté, no se sustenta hoy en un fundamento real.

Reitero que desde el año 2000 hemos crecido tanto en cifras netas de población, como en número de nacimientos, en un tiempo además en el que más de la mitad de las regiones europeas tienen una evolución  demográfica  más  débil  que  Castilla  y León. Pero aún hay más.

Muchos territorios del nordeste, este y parte del sudeste europeo se enfrentan con problemas de pérdida de población real. Las más afectadas son las regiones del  este  de  Alemania,  Polonia, Bulgaria, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, los tres Estados Bálticos,   las   regiones   del   Norte   de   Suecia   y Finlandia y varias regiones de Grecia. En muchas de ellas, tanto el saldo vegetativo como el saldo migratorio son negativos, algo que no ocurre en nuestro caso.

Es conveniente insistir en que el incremento de la población europea en los últimos años no se debe básicamente a un crecimiento vegetativo favorable, sino sobre todo al fenómeno de la inmigración extranjera. Los saldos vegetativos negativos se extienden al 50% de las regiones de la Unión. Los fallecimientos superan a los nacimientos en países como Alemania, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, Croacia, Rumanía, Bulgaria, los tres Estados Bálticos, Grecia e Italia, así como en el norte de Suecia y el sur de Portugal. En algunas regiones   de   la   UE,   estos   saldos   vegetativos negativos  se  han  compensado  sobradamente  con saldos  migratorios  netos  positivos. Es  el  caso  de Austria, Reino Unido, Eslovenia, Portugal, Grecia, las regiones del norte y centro de Italia y algunas del oeste de Alemania y del sur de Suecia. Y en este grupo se encuentra también Castilla y León.

Esto demuestra que compartimos, en cuanto a evolución demográfica, problemas similares a los de otras muchas regiones europeas, lo que nos permite afirmar que hoy no nos enfrentamos tanto a un problema de despoblación, como al reto de favorecer un crecimiento demográfico más vigoroso y equilibrado, y de sostenerlo en el tiempo.

Por  lo  que  se  refiere,  en  segundo  lugar,  a nuestro  ENVEJECIMIENTO,  es  cierto  que contamos con un porcentaje de población mayor de 65 años notable, situado en el entorno de un 22%, aunque también es cierto que Castilla y León no es un caso aislado o singular en Europa, donde superan ese   porcentaje   algunas   regiones   en   Italia   y Alemania.

Dentro de España, en el período 2000-2008 el porcentaje de personas mayores se ha estabilizado en Castilla  y  León, ha  crecido  en  seis  Comunidades (Andalucía,  Asturias,  Canarias,  Extremadura, Galicia y País Vasco) y ha disminuido en el resto.

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

El envejecimiento es un fenómeno vital y personal ligado a la mayor esperanza de vida, al que socialmente se van enfrentando, más pronto que tarde, todas las regiones y los países desarrollados de nuestro entorno, que van asumiendo que la mejor atención a los mayores es una responsabilidad de toda sociedad solidaria.

Por esta razón, la propia Unión Europea está centrando  sus objetivos  en  este  campo  en  que la población mayor cuente con el grado de atención y de servicios que las sociedades avanzadas reclaman, un flanco que está, afortunadamente, cubierto por las políticas públicas que Castilla y León desarrolla, cuyos indicadores superan las medias recomendadas por Europa, y mejoran las españolas en la mayoría de servicios y recursos.

Creo sinceramente que, en términos demográficos, el  problema  no es  la  existencia  de mucha población mayor, sino el conseguir que, junto a ésta, podamos contar también con más población joven.

En tercer lugar, hablamos de LA DESPOBLACIÓN RURAL, y es verdad que el medio rural se ve afectado por procesos de pérdida de   población,   un   fenómeno   que   está   también presente en territorios con gran dinamismo demográfico, asociado a las nuevas características de la producción agropecuaria, los estilos de vida, o la misma libertad de movimiento de los ciudadanos.

A 1 de enero de 2009, Castilla y León mantenía un 26,4% de su población en municipios de menos de  2.000  habitantes,  siendo  este  porcentaje  en  el resto de España cinco veces y media menor (4,8%). Contamos con el 24% de la población nacional asentada  en  municipios  del  citado  tamaño, porcentaje que se eleva al 41% en el caso de los municipios de menos de 500 habitantes.

Estos datos revelan que nuestra Comunidad no está   afectada   por   ese   fenómeno   general   del abandono del  campo  en  términos  sustancialmente distintos a otros territorios de España.

En ello subyacen, sin duda, los efectos del despliegue  de  los  servicios  públicos  en  nuestro medio   rural   como   políticas   de   igualación   de servicios y oportunidades a los ciudadanos que tienen, además, repercusión demográfica, y que es preciso mantener e impulsar por ambos motivos.

Finalmente,   y   en   cuarto   lugar,   es   preciso también analizar con mayor detenimiento los datos relativos a la MOVILIDAD DE LOS JÓVENES en nuestra Comunidad, incluso para rechazar la afirmación de que se venga produciendo una fuga generalizada de los mismos.

A este respecto, debe recordarse que Castilla y León  viene  presentando  saldos  migratorios favorables en todos los grupos de edad, incluidos los jóvenes. El balance de la población de 20-34 años de edad entre 2000 y 2008 es positivo. Comparando año a año la población de ese tramo de edad, el saldo resultante ha aumentado en 35.755 personas. Esto significa que los jóvenes que vienen a vivir, a estudiar, a trabajar en nuestra tierra, están superando todos estos años en número a los que se van, sin que ninguna fuente estadística permita establecer diferencias significativas sobre el nivel de cualificación  de  dichos  jóvenes  entre  las migraciones que se producen en Castilla y León y en el resto de las Comunidades de España.

Señorías, todo lo anterior nos permite afirmar que  Castilla  y  León  está  creciendo  en  población desde el año 2000. Que al incremento de nuestros mayores estamos respondiendo con más atención y más recursos. Que nuestro medio rural está manteniendo, pese a las muchísimas dificultades, su protagonismo en nuestra sociedad. Y que hoy son más los jóvenes que vienen a la Comunidad que los que salen de ella.

Parece pues claro que nuestro reto, similar al de la mayoría de las regiones europeas y españolas, es hoy el de "mejorar nuestra evolución demográfica", como prioridad para Castilla y León, y objetivo principal de la "Agenda para la Población" que estamos proponiendo.

 Mejorar esta evolución demográfica implica conseguir  buenos  resultados  en  los  dos  saldos básicos de todo balance de población: el vegetativo (que confronta nacimientos y defunciones) y el migratorio (que confronta las entradas y las salidas de la Comunidad). Para ello, la Agenda persigue una doble finalidad: por un lado, mejorar el saldo vegetativo mediante un aumento de la natalidad; y por  otro,  incrementar  nuestros saldos migratorios, tanto por la atracción de personas de otros territorios españoles o extranjeros, como por la reducción del número de personas que salen de Castilla y León.

Se  trata,  así,  de  potenciar  dos  factores  que suman personas: natalidad e inmigración, y de atenuar un factor que resta, como es la salida de personas.   Vemos,   por   todo   ello,   que   son   las personas, especialmente, y como señalaba al comienzo, las integradas en los grupos sociales más dinámicos, las que orientan los objetivos y las medidas  que  propone  esta  Agenda.  Las  políticas para las personas son, en definitiva, la base de las políticas de población.

Atendiendo a estas consideraciones, la Agenda se fija como OBJETIVO GENERAL el de  mejorar la evolución demográfica de Castilla y León, para que se sitúe entre las 100 regiones europeas -de casi 300- con mayor avance neto de su población en el período   2010-2020.   Esto   supondría   escalar   37 posiciones  desde  nuestra  situación  actual.  Es  un objetivo ambicioso, pero realizable, que nos permitiría   pertenecer   al   tercio   superior   de   las regiones europeas con mejor evolución demográfica.

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

Además, la Agenda plantea seis OBJETIVOS ESPECÍFICOS, dirigidos a los colectivos y sectores de actuación preferente: jóvenes, familias, inmigrantes, emigrantes, población española de otros territorios y actuaciones para la corrección de desequilibrios demográficos internos.

En PRIMER LUGAR están los  jóvenes, que se erigen como el colectivo más importante a efectos de población por dos razones fundamentales. Primero, por su mayor propensión a la movilidad geográfica. Segundo, porque de ellos depende, por razones biológicas obvias, la evolución positiva de la  natalidad.  De  esta  manera,  los  sectores  más jóvenes de la población son claves para conseguir resultados favorables en  los  dos saldos básicos  - vegetativo y migratorio- que acabo de señalar.

Debemos conseguir que desarrollen su proyecto de vida autónomo entre nosotros. Por ello, favorecer al máximo su  emancipación, sobre todo a través de su acceso al empleo y a la vivienda, constituye un objetivo de primerísimo orden.

Debo señalar que, en este ámbito, según el Observatorio del Consejo de la Juventud de España, la tasa de emancipación de los jóvenes de Castilla y León en 2008 estaba en el 40,5% frente al 46% de media  española,  a  pesar  de  que  contamos  con factores favorables como unas tasas de paro juvenil inferiores y un menor coste de acceso a la vivienda, tanto  en  propiedad  como  en  alquiler.  Por  ello, nuestro objetivo específico aquí será conseguir que nuestra tasa de emancipación de jóvenes crezca más que la media de España en el período 2010-2020.

Converger con las tasas de emancipación nacionales requiere actuaciones que faciliten el tránsito del período formativo al laboral, la priorización  de  los  programas de  empleo  juvenil, una especial atención a los jóvenes emprendedores, un marco amplio de facilidades para el acceso de los jóvenes a la vivienda y recursos de información avanzados para la emancipación.

Entre las 48 medidas concretas que la Agenda propone  en  este  ámbito,  muchas  de  las  cuales tendrán  que  ser  desarrolladas  en  el  marco  del Diálogo Social,  podemos citar las siguientes:

  1. Implantar    a    partir    del    curso    2010-2011 mecanismos de orientación académica y laboral en todos los centros que imparten 4° de ESO y2° de Bachillerato.
  2. Mejorar la FP con la aprobación en 2010 del III Plan de Formación Profesional.
  3. Garantizar   en   2011  a   todos  los   egresados universitarios un apoyo personalizado para su inserción laboral.
  4. Incorporar nuevas actuaciones en la línea de la Estrategia  Universidad-Empresa, que permitan formar   a   1.250   titulados   en   materias   de innovación e internacionalización, incorporar a 400 investigadores universitarios en empresas, y a   100   titulados   en   Centros   de   Excelencia nacionales e internacionales.
  5. Reforzar  las  líneas  de  apoyo  a  los  jóvenes dentro del  IV Plan  de  Empleo,  y, dentro del futuro V Plan Regional de Empleo, incorporar nuevas medidas para incentivar la contratación de menores de 30 años.
  6. Aprobar en 2010 la Estrategia Regional para la Creación  de  Empresas, que supondrá facilitar inversiones    para    3.750    nuevos    proyectos
    emprendedores, la formación de 1.000 emprendedores, y la creación de la Red Territorial  "Agentes  Emprendiendo"  que contará con 500 agentes.
  7. Poner en marcha en 2010, a través del Portal Web del Instituto de la Juventud, una Oficina Virtual    para    la    Autonomía    Joven    que complemente el funcionamiento de las Oficinas de Autonomía presenciales.

En SEGUNDO LUGAR están las familias. Nuestro saldo vegetativo podrá mejorar poniendo el acento en las medidas que incidan en un aumento de la natalidad, un hecho que se produce mayoritariamente  en  esa  institución  social  básica que son las  familias,  y que, según confirman los estudios demoscópicos, suelen tener menos hijos que los que realmente desearían.

Recordemos que, según los últimos datos del INE, el número medio de hijos por mujer en Castilla y León era de 1,2 frente a 1,4 en España. Se trata de un diferencial que queremos reducir, para lo cual la Agenda se plantea el objetivo de conseguir que las familias de Castilla y León puedan tener los hijos que desean, a fin de que nuestro número medio de hijos por mujer crezca más que la media de España en el período 2010-2020.

Converger en número medio de hijos por mujer requiere  revisar  y mejorar  las  líneas  de  ayudas y beneficios   fiscales   a   la   natalidad   y   adopción, reforzar las medidas de conciliación de la vida personal, familiar y laboral y ampliar el acceso de las familias a los servicios públicos.

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

La Agenda propone así 20 medidas específicas para  las  familias.  De  ellas  podemos  mencionar, como previstas para el periodo 2010-2015, las siguientes:

  1. Incrementar las ayudas directas al segundo hijo, hasta alcanzar en algunos supuestos los 1.500 €.
  2. Establecer un plazo máximo de demora para las técnicas de reproducción humana asistida y su inclusión dentro de la regulación de la garantía por demora, con el objetivo de acabar con la lista de espera.
  3. Alcanzar 18.000 plazas públicas para niños de 0 a  3  años,  y  universalizar  las  ayudas  a  las familias para gastos en escuelas, centros y guarderías infantiles para niños de 2 a 3 años.
  4. Ampliar  progresivamente  el  cheque  servicio, con el objetivo de alcanzar al 25% de la población ocupada en la Comunidad.


En TERCER LUGAR están los inmigrantes. A 1  de  enero  de  2009,  según  el  Padrón,  había  en Castilla y León 167.641 extranjeros, que representaban el 6,5% de la población, mientras que en España ese porcentaje era del 12%.

A pesar de  este  importante  diferencial,  cuyas razones expliqué antes, la llegada de inmigrantes ha sido en Castilla y León, lo mismo que en España y en el conjunto de Europa, el fenómeno que más ha influido en la favorable evolución demográfica de los  últimos  años.  Debemos  aprovechar  que  su número en Castilla y León todavía no ha alcanzado la cuantía y la problemática de otros territorios para asentar políticas de integración social y económica  que consoliden el atractivo de Castilla y León como lugar de destino para ellos.

Así, la Agenda asume como objetivo para este colectivo mejorar y extender los apoyos a su integración social, a fin de que el porcentaje de nuestra población de extranjeros crezca más que el del conjunto de España en el período 2010-2020.

Converger en población extranjera requiere garantizar un estatuto jurídico y una planificación adecuadas, así como favorecer el acceso de los inmigrantes a los servicios públicos y al empleo.

Los inmigrantes, con una media de edad situada en la treintena, se verán favorecidos también por las medidas previstas para jóvenes y familias. Junto a ellas, la Agenda contempla 11 medidas específicas, de las que podemos destacar las siguientes:

  1. Aprobar  en   2010   el   Proyecto  de   Ley   de Integración de los Inmigrantes en la sociedad de Castilla y León.
  2. Puesta en marcha en 2010 del II Plan Integral de Inmigración de Castilla y León.
  3. Un nuevo acuerdo en 2010 para la Integración Social y Laboral de la Población Inmigrante.

Junto a las medidas singulares para los tres colectivos que acabamos de ver, la Agenda recoge también una serie de medidas comunes para jóvenes, familias e inmigrantes en materia de vivienda. Entre ellas se pueden destacar:

  1. Fomentar el mercado de alquiler de vivienda, con el objetivo de alcanzar 6.000 viviendas inscritas en el Registro de Viviendas Vacías y en la Bolsa de Alquiler para Jóvenes y alcanzar así 4.000 contratos formalizados.
  2. Convertir 3.000 viviendas libres en viviendas de protección pública.

Además de mantener los ya existentes en este momento,  también  se  deben  mencionar  aquí  una serie de nuevos beneficios fiscales que la Agenda propone para el periodo 2010-2015, y que afectarían a uno o varios de estos colectivos  (jóvenes, familias e inmigrantes). Entre ellos cabe destacar:

  1. Duplicar    la    deducción   en    el    IRPF   por autoempleo de mujeres y jóvenes.
  2. Duplicar la deducción en el IRPF por alquiler de vivienda habitual para jóvenes.
  3. Duplicar la deducción en el IRPF por familia numerosa, adopción internacional y cuidado de hijos menores.
  4. Introducir  una  nueva  deducción  en  el  IRPF equivalente al 15% de las cuotas a la Seguridad Social   por   la   cotización   de   un   empleado doméstico, siempre que el contribuyente tenga un hijo menor de 4 años.

Retomando ahora el análisis de los colectivos singulares que la Agenda contempla, en CUARTO LUGAR   estarían   nuestros   emigrantes.   Aunque, como dije, Castilla y León ha experimentado históricamente una fuerte emigración, los lazos con quienes marcharon y con sus descendientes afortunadamente no se han roto, por lo que favorecer las posibilidades de retorno de nuestra población emigrada puede suponer también un aporte demográfico importante para nuestra Comunidad.

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

Según datos oficiales, entre 2001 y 2007 se produjeron 12.022 bajas consulares de ciudadanos que retornaron a España con Castilla y León como destino, lo que supone una dinámica que queremos potenciar, por lo que apoyar el retorno de nuestros emigrantes,   para   que   las   bajas   consulares  con destino en Castilla y León crezcan más que en el conjunto de España en el período 2010-2020 es el objetivo que la Agenda propone para este importante sector de nuestra sociedad.

A esta razón se suma también el propósito de hacer efectivo el derecho de los ciudadanos oriundos de Castilla y León y residentes fuera de ella a colaborar y compartir nuestra vida social y cultural, como señala nuestro Estatuto.

Incrementar esta vía de aporte demográfico requiere actuaciones que garanticen un estatuto jurídico    adecuado    a    nuestros    emigrantes    y favorezcan su retorno en un sentido amplio, tanto en contextos educativos como laborales, empresariales o de otra índole.

Entre las 9 medidas concretas que la Agenda contempla para este colectivo, merecen destacarse las siguientes:

  1. Aprobar  en  2010  el  Proyecto  de  Ley  de  la Ciudadanía Castellana y Leonesa en el Exterior.
  2. Desarrollar el Plan de Apoyo a   la Ciudadanía Castellana y Leonesa en el Exterior y a la Emigración de Retorno.
  3. Establecer   para   el   colectivo   de   emigrantes retornados una  discriminación  positiva  en  los programas  de   empleo,   así   como  poner  en marcha itinerarios personalizados de inserción y medidas para su incorporación como socios en cooperativas de trabajo y sociedades laborales.

En QUINTO LUGAR estarían los habitantes de otros territorios españoles. Según los datos del INE, a 1 de enero de 2009 residían en Castilla y León más de 266.000 personas de otros territorios españoles y entre 2000 y 2008 hubo en Castilla y León 204.301 entradas de personas de otras Comunidades, con una especial   relevancia   de   Madrid,   País   Vasco   y Cataluña.

La Agenda quiere potenciar esta dinámica de cambio  residencial  a  favor  de  Castilla  y  León, especialmente a través de la difusión de una imagen positiva de nuestra Comunidad como lugar atractivo para vivir. Para ello plantea el objetivo de fomentar la  entrada  de  población    española  procedente  de otras Comunidades para que este tipo de inmigración crezca más que en el conjunto de España en el período 2010-2020.

Incrementar este aporte demográfico requiere actuaciones que favorezcan un mayor conocimiento de las oportunidades y la calidad de vida que Castilla y León ofrece. Entre las 6 medidas concretas que la Agenda incorpora en este ámbito quisiera señalar las siguientes:

  1. Iniciativas   de   promoción,   comunicación   e información a la población susceptible de trasladarse a nuestra Comunidad, en especial en las  Comunidades de  Madrid, Cataluña  y País Vasco.
  2.  Acciones  de  difusión sobre las  oportunidades que ofrece la Comunidad a través del Centro de Negocios de Madrid, de las Casas regionales de Castilla y León en otras Comunidades Autónomas  y  de  Internet,  en  las  plataformas más visitadas por los jóvenes.
  3. Campañas de divulgación sobre las ventajas de Castilla  y  León  como  Comunidad  para  vivir entre los turistas que visitan nuestro territorio y los usuarios del AVE.

Finalmente, en SEXTO LUGAR, la Agenda también  quiere  contribuir  a  corregir  los desequilibrios demográficos internos. Y es que no podemos olvidar que la importancia y el número de los municipios de medio y pequeño tamaño son uno de los más relevantes rasgos que influyen en la demografía de Castilla y León.

Como he señalado, la menor vitalidad demográfica del medio rural es un fenómeno que Castilla  y  León comparte  con otros territorios  de España y de Europa. A este respecto, en el periodo 2000-2009, la población de la Comunidad en municipios   de   menos   de   10.000   habitantes   se incrementó   en   un   0,04%,  mientras   que   en   el conjunto de España ese incremento fue del 1,87%.

Comprobamos que si la diferencia entre el crecimiento global de la población en España y en Castilla   y   León   fue   de   12   puntos,   para   los municipios de menos de 10.000 habitantes la diferencia es inferior a 2 puntos, en lo que sin duda ha influido nuestra apuesta por la extensión de los servicios públicos en el medio rural de Castilla y León.

Desde   esta   perspectiva,   la   Agenda   fija   el objetivo de mejorar la evolución de la población en el  medio  rural  para  que  nuestros  municipios  de menos de 10.000 habitantes tengan una evolución demográfica  neta  igual  o  mejor  que  la  de  los municipios  del  mismo  tamaño  del  conjunto  de España en el período 2010-2020.

Presentación del Presidente de la propuesta de Agenda para la Población de Castilla y León

La Agenda asume que el Plan de Convergencia Interior es la herramienta específica diseñada por nuestro Estatuto para actuar sobre los desequilibrios demográficos internos. Por ello, la Agenda plantea sus propuestas como complementarias de dicho Plan para ese fin. En este sentido, y como principio general de actuación, la Agenda introduce una serie de medidas de discriminación positiva para las personas que viven y trabajan en el medio rural de Castilla y León.

Como actuaciones concretas se pueden mencionar las siguientes, la  mayor parte de las cuáles comenzarán a implantarse entre 2010 y 2011:

  1. Ampliar un 25% el importe actual de las ayudas directas a la natalidad y adopción para las familias  residentes  en  municipios  menores de 10.000 habitantes.
  2. Crear   una   tipología   específica   de   vivienda protegida en el medio rural.
  3. Apoyar    las    inversiones    en    explotaciones agrarias y en empresas alimentarias que tengan estructura   de   micropyme   familiar, con   el objetivo de alcanzar las 6.000 explotaciones y 900 empresas.
  4. Apoyar  a  partir  de  este  mismo  año  2010  la refinanciación de la deuda de las explotaciones familiares agrarias.
  5. Potenciar la formación agraria especializada de 7.500 jóvenes cada año, subvencionar la instalación  de  2.100  jóvenes  en  la  actividad agraria y alcanzar 1.500   nuevos   empleos jóvenes en empresas agroalimentarias.
    Asimismo, y mientras se mantenga la actual situación económica, poner en marcha créditos que permitan acceder a financiación para circulante  de  la  industria  alimentaria,  con  el objetivo de mantener el empleo joven en el sector.
  6. Duplicar la deducción en el IRPF por adquisición de vivienda por jóvenes en núcleos rurales.
  7. Aprobar este año el Plan de Apoyo a la Mujer Rural, que incluirá una subvención parcial del importe de la cuota a la Seguridad Social de las mujeres cotitulares de explotaciones agrarias.

Señorías, les acabo de exponer el contenido básico de nuestra propuesta sobre el proyecto de la "Agenda para la Población", de cuyo texto completo van a disponer inmediatamente. Algunas precisiones sobre su puesta  en  marcha  y su desarrollo  van a constituir el tramo final de mi intervención.

El Gobierno de Castilla y León cumple hoy con su compromiso de ofrecer una propuesta concreta sobre políticas de población y quiere que la misma se abra ahora al diálogo político y social para conseguir un amplio consenso y participación en torno a sus medidas, ante lo que es una indudable cuestión de Comunidad. Hemos considerado que ese diálogo será más fructífero partiendo ya de unas propuestas previas sobre las que trabajar.

Este diálogo seguirá un triple camino: con los Grupos Parlamentarios de esta Cámara, con los Agentes del Diálogo Social, en cuyo marco habrán de  desarrollarse  importantes  iniciativas,  y con los colectivos más directamente relacionados con los objetivos de la Agenda.

Durante las próximas semanas, el Gobierno de Castilla y León acogerá las sugerencias y aportaciones procedentes de este diálogo, con el propósito de integrar las mismas en la medida de lo posible, y proceder a una aprobación formal de la "Agenda   para   la   Población" a comienzos del próximo mes de abril.

Una vez aprobada, la participación social en su ejecución y seguimiento se articulará a través de un Consejo para la Población de Castilla y León, donde tendrán presencia los Grupos Parlamentarios, los agentes económicos y sociales, y las organizaciones representativas de los colectivos a los que la Agenda se dirige prioritariamente.

Por su propia naturaleza, las políticas de población son políticas a largo plazo. La Agenda plantea unos objetivos para la próxima década, hasta el año 2020, sin perjuicio de que las medidas se refieran  a  un plazo  menor, entre  2010 y 2015, y deban ser, en consecuencia, revisadas, actualizadas y renovadas durante su vigencia.

A este fin, la Agenda incluye una serie de indicadores de cumplimiento, procedentes de fuentes oficiales y contrastadas, que permitirán controlar la eficacia en la gestión de sus medidas, y cuyos datos principales serán presentados a estas Cortes por el Gobierno mediante un Informe Anual.

En lo que hace referencia a su financiación, las actuaciones  previstas  para  2010  suponen  partidas por valor de 500 millones de euros en el Presupuesto del presente ejercicio. Para el conjunto del periodo 2010-2015 la Agenda plantea medidas cuyo valor se estima superior a los 3.200 millones de euros. A lo anterior debe añadirse además el coste de los beneficios fiscales hoy existentes para los colectivos de la Agenda, cuyo valor ascienden a 319 millones
de euros para este año 2010, y que se estiman en unos 2.000 millones de euros para todo el periodo 2010-2015.  Son  cantidades  que  podrán  variar  en función  de  los  resultados y  acuerdos  del  diálogo político y social que ahora se inicia, así como de la propia evolución de la situación económica.

En este sentido, está previsto que algunas de las medidas propuestas se pongan en marcha cuando se consigan alcanzar índices de crecimiento económico superiores al 3%, algo que el Gobierno de la Nación estima que sucederá en 2013.

Tal  como  anuncié  en  el  último  Debate  de Política General, el impulso, seguimiento y coordinación de la Agenda estará vinculada a la Presidencia de la Junta, y será realizada de manera permanente y ordinaria a través de la Consejería de la Presidencia que, por ello, se encargará de manera inmediata de establecer los contactos necesarios para avanzar en el trabajo y los acuerdos antes mencionados.

Señorías, cumplido el compromiso de presentar esta propuesta, llega ahora el momento del trabajo en común.

Por  ello,  quiero finalizar  recordando que  nos encontramos ante una cuestión de calado, que nos afecta a todos, y que necesita del compromiso de todos. Por ello, no me cabe duda de que cada uno sabrá asumir su responsabilidad ante un reto y un proyecto tan importante para asegurar el futuro de Castilla y León.

Muchas gracias.